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Artículo: Bienestar animal y ganadería extensiva en la dehesa

Bienestar animal y ganadería extensiva en la dehesa

Bienestar animal y ganadería extensiva en la dehesa

La dehesa no es un bosque. Es un paisaje mantenido por el hombre durante siglos para que vivan animales bajo las encinas. Se le atribuyen muchas virtudes, y algunas no resisten una comprobación. Esto es lo que se puede afirmar con fuentes, y lo que no.

Lo esencial

La diferencia entre la ganadería en dehesa y la ganadería intensiva no se cuenta, se mide: de 0,65 m² por animal a un lado, a varias hectáreas al otro.

  • La dehesa ocupa unos 3,5 millones de hectáreas en España, a las que se suma cerca de un millón de hectáreas de montado en Portugal.
  • Es un hábitat protegido por la Unión Europea con el código 6310, y su estado de conservación se considera desfavorable.
  • No está inscrita en el patrimonio mundial de la UNESCO. Sí es, en cambio, el corazón de tres reservas de la biosfera.
  • Tres afirmaciones que se leen por todas partes no aguantan las fuentes. Las enumeramos, y decimos por qué.

De dónde salen estos datos

Las superficies y la definición de la dehesa vienen del Libro Verde de la Dehesa, documento de consenso científico español, y del inventario forestal nacional portugués. Las cargas ganaderas vienen de la directiva europea 2008/120/CE y del Real Decreto 4/2014. El estatuto de protección viene de la directiva Hábitats y de las fichas del programa MAB de la UNESCO.

Vendemos jamón de esta dehesa, así que nos conviene hablar bien de ella. Precisamente por eso hemos comprobado cada afirmación antes de escribirla, y hemos retirado varias.

Qué es una dehesa

La definición de referencia es precisa: un sistema de explotación en el que al menos la mitad de la superficie está ocupada por pastizal, bajo arbolado adulto disperso productor de bellotas. La fracción de cabida cubierta va del 5 al 60 %. Es decir, ni un bosque ni una pradera, sino un término medio mantenido.

Unos 3,5 millones de hectáreas en España, repartidas en 1 300 municipios. Extremadura concentra el 35 % y Andalucía el 27 %, pero Castilla-La Mancha tiene el 21 % y Castilla y León el 13 %. En esta última está la provincia de Salamanca, de donde vienen nuestras piezas. En Portugal, el montado añade cerca de un millón de hectáreas más.

Sobre su antigüedad conviene ser prudente. La palabra dehesa aparece en los textos medievales, pero designa entonces pastos acotados, sin referencia a un tipo de vegetación. El paisaje de arbolado abierto que conocemos se impuso en los siglos XIX y XX. Leerá muchas veces «dos mil años»: la investigación histórica de referencia no dice eso.

El espacio, en cifras y sobre el terreno

Es el dato más elocuente, y no necesita comentario. Todos estos valores son reglamentarios.

Modo de cría Superficie por animal Texto
En nave, de 85 a 110 kg 0,65 m² Directiva 2008/120/CE
En nave, más de 110 kg 1 m² Directiva 2008/120/CE
Cebo de campo, más de 110 kg 100 m² Real Decreto 4/2014
Montanera, según la cubierta 8 000 a 40 000 m² Real Decreto 4/2014

Superficies mínimas por animal. En montanera, la carga autorizada va de 0,25 a 1,25 cerdos por hectárea según la densidad de arbolado, lo que da las superficies indicadas.

La diferencia va de uno a varias decenas de miles. No es un juicio sobre la ganadería intensiva, que alimenta a la mayor parte de la población y cumple una normativa exigente. Es sencillamente otro orden de magnitud, y explica buena parte del precio de un jamón de bellota. El detalle de lo que el animal come en ese espacio está en nuestro artículo sobre la alimentación del cerdo ibérico.

Ese espacio no es solo una cuestión de confort. El cerdo no dispone de glándulas sudoríparas funcionales para enfriarse por evaporación: regula su temperatura con el comportamiento, buscando sombra y revolcándose en el barro. Bajo las encinas puede hacerlo. Es una restricción fisiológica, no una preferencia.

Esas cifras son las de la ley. Estas son las de la explotación de donde salen nuestras piezas, en la dehesa salmantina, adonde vamos en todas las estaciones.

Allí la montanera se hace a razón de aproximadamente una hectárea por animal, es decir, diez mil metros cuadrados para cada uno. Compárelo con la tabla de arriba.

Las parcelas mezclan encinas y alcornoques. La cubierta arbórea no es uniforme: cambia de una parcela a otra, y el paisaje cambia además con las estaciones. Es justamente por eso que la norma razona en horquilla y no en una cifra única.

Hay un gran punto de agua y abrigos naturales, y la explotación está equipada: es una finca completa, que fabrica ella misma la mezcla de alimentos que usa fuera de la montanera. No está certificada en agricultura ecológica, y no la presentaremos como tal.

No diremos más sobre ella, y es deliberado: no es nuestra explotación, es la de un ganadero con el que trabajamos.

Las cinco libertades, y lo que valen

Se citan en cuanto se habla de bienestar animal. Las formalizó en 1979 el Farm Animal Welfare Council británico, en la estela del informe Brambell de 1965: ausencia de hambre y sed, ausencia de incomodidad, ausencia de dolor, lesiones y enfermedad, libertad para expresar un comportamiento normal, y ausencia de miedo y angustia.

Dos precisiones que casi nadie da. Ese marco no tiene valor vinculante en la Unión Europea: las obligaciones jurídicas las fija la directiva 98/58/CE, que no menciona las cinco libertades. Y el consejo que las formuló pasó a llamarse Animal Welfare Committee en 2019.

Eso no les quita utilidad como criterio de lectura. Solo significa que anunciar «respetamos las cinco libertades» no es una certificación. Es una declaración.

Cuatro cosas que no vamos a decir

Que la dehesa sea patrimonio mundial de la UNESCO. No lo es, y tampoco figura en la lista indicativa española. Su estatuto real está más abajo en el artículo, y ya es sólido.

Que sea un sumidero de carbono. Las únicas mediciones publicadas, en un emplazamiento instrumentado de Extremadura entre 2016 y 2023, muestran la parcela testigo como fuente neta de CO₂. Sus suelos almacenan carbono, que no es lo mismo que absorberlo cada año.

Que una alimentación natural refuerce la inmunidad de los animales. La literatura al respecto es inconstante y no permite afirmarlo.

Que las patologías de la ganadería intensiva sean inexistentes aquí. Ningún estudio comparativo lo establece, y sobre los trastornos articulares el único disponible va incluso en sentido contrario. El espacio no inmuniza contra todo.

Lo que da la dehesa

Bellota 100 % ibérico, dehesa salmantina

Cerdos que terminan su engorde bajo las encinas, en montanera. Son ese régimen y ese espacio los que marcan la diferencia de sabor, y el resto del precio.

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Lo que la dehesa hace al paisaje

En biodiversidad, las cifras serias son más modestas que las que circulan, y bastante elocuentes. La administración andaluza cuenta unas sesenta especies de aves nidificantes en sus formaciones adehesadas, más de veinte especies de mamíferos y otras tantas de reptiles y anfibios. Entre las aves, el águila imperial ibérica, en peligro de extinción, y la cigüeña negra.

Los pastizales anuales de la dehesa están entre los más ricos del mundo en plantas herbáceas: el Libro Verde habla de más de setenta especies por metro cuadrado. Es una densidad, no un total, y es lo que la hace notable.

Sobre los incendios, el mecanismo está reconocido por la administración. La Junta de Andalucía mantiene desde 2005 una red de áreas pasto-cortafuegos: al pastar, el ganado reduce la carga de combustible y genera discontinuidades que frenan la propagación del fuego. El dispositivo abarca zonas forestales más amplias que la dehesa, pero el principio es el mismo.

Una última precisión, ya que se lee a menudo que las encinas de la dehesa son milenarias: el alcornoque vive unos ciento setenta años y puede descorcharse una quincena de veces a lo largo de su vida. Ya es mucho a escala de una explotación.

Su verdadero estatuto de protección

La dehesa es un hábitat de interés comunitario en virtud de la directiva Hábitats, con el código 6310, «dehesas perennifolias de Quercus». España alberga más de tres cuartas partes y Portugal una sexta parte. Es una protección europea, vinculante para los Estados miembros.

Es además el corazón de tres reservas de la biosfera del programa MAB de la UNESCO: las Dehesas de Sierra Morena, declaradas en 2002 sobre 424 400 hectáreas y la mayor reserva de España, Monfragüe en 2003, y La Siberia en 2019.

Hay que añadir lo que los informes oficiales cuentan de peor gana: el estado de conservación de este hábitat se evalúa como desfavorable y en deterioro en la región mediterránea. El envejecimiento del arbolado, la falta de regeneración y la presión sanitaria sobre las quercíneas están documentados. Un jamón de bellota depende de un medio que está peor de lo que se cuenta.

Conclusión

Un paisaje que necesita ser explotado

Esa es la paradoja de la dehesa. No es un espacio natural al que haya que proteger de la ganadería: es un paisaje creado por la ganadería, que se cierra o se degrada cuando se dejan de pastar animales en él.

El argumento se sostiene, pues, sin necesidad de exagerarlo. No hacen falta ni un sello mundial ni virtudes sanitarias inventadas: unas cuantas hectáreas por animal, un hábitat protegido en Europa, y un medio que necesita sus rebaños para aguantar.

Preguntas frecuentes

¿Es la dehesa patrimonio mundial de la UNESCO?

No, y tampoco figura en la lista indicativa española. Sí es, en cambio, el corazón de tres reservas de la biosfera del programa MAB de la UNESCO, entre ellas las Dehesas de Sierra Morena, la mayor reserva de España. También es un hábitat protegido por la Unión Europea con el código 6310.

¿De cuánto espacio dispone un cerdo ibérico en montanera?

La norma española autoriza de 0,25 a 1,25 cerdos por hectárea según la densidad de arbolado, es decir, entre 8 000 y 40 000 m² por animal. Como comparación, la directiva europea impone 0,65 m² por cerdo de 85 a 110 kg en cría en nave.

¿Cuáles son las cinco libertades del bienestar animal?

Ausencia de hambre y sed, ausencia de incomodidad, ausencia de dolor, lesiones y enfermedad, libertad para expresar un comportamiento normal, y ausencia de miedo y angustia. Se formalizaron en 1979 en el Reino Unido y no tienen valor vinculante en la Unión Europea, donde se aplica la directiva 98/58/CE.

¿Qué superficie ocupa la dehesa?

Unos 3,5 millones de hectáreas en España, en 1 300 municipios, principalmente en Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León. El montado portugués añade cerca de un millón de hectáreas más.

¿Puede certificarse como ecológica una explotación en dehesa?

Sí, pero la certificación no va unida al sistema: es individual y voluntaria. El reglamento europeo de producción ecológica prohíbe el uso preventivo de antibióticos; el tratamiento curativo de un animal enfermo sigue autorizado, limitado a lo necesario y con el plazo de espera duplicado.

Fuentes

  • Definición, superficies y riqueza florística: Libro Verde de la Dehesa y el Montado. Hacia una Estrategia Ibérica de gestión, versión de 20 de mayo de 2010, coordinada por Fernando Pulido y Álvaro Picardo, documento de consenso científico español con datos del Ministerio de Agricultura. Superficie del montado: sexto inventario forestal nacional portugués.
  • Cargas ganaderas: directiva 2008/120/CE, traspuesta en España por el Real Decreto 1135/2002, y Real Decreto 4/2014 para el cebo de campo y la montanera.
  • Estatuto de protección: directiva Hábitats 92/43/CEE, ficha del hábitat 6310 y informe del artículo 17; fichas de las reservas de la biosfera del programa MAB de la UNESCO.
  • Cinco libertades: Farm Animal Welfare Council, informe de 2009, y directiva 98/58/CE.
  • Termorregulación del cerdo: Contreras-Jodar, Escribano, Cerón y otros, Reducing Stocking Densities and Using Cooling Systems for More Adapted Pigs to High Temperatures When Reared in Intensive Conditions, Animals, 2023: el cerdo tiene pocas glándulas sudoríparas funcionales, y al aire libre afronta el calor buscando sombra y revolcándose en el barro.
  • Biodiversidad: Junta de Andalucía y proyecto LIFE BioDehesa, Universidad de Córdoba. Áreas pasto-cortafuegos: Junta de Andalucía. Balance de carbono: Nadolski, El-Madany, Nelson y otros, Altered seasonal sensitivity of net ecosystem exchange to controls driven by nutrient balances in a semi-arid savanna, Biogeosciences, 2025, sobre la dehesa de Majadas de Tiétar, en Extremadura; y Uribe, Inclán, Hernando y otros, Grazing, tilling and canopy effects on carbon dioxide fluxes in a Spanish dehesa, Agroforestry Systems, 2015. Historia: Martín Vicente y Fernández Alés, Long Term Persistence of Dehesas. Evidences from History, Agroforestry Systems, 2006.
  • Lo que se dice de la explotación de la que nos abastecemos viene de nuestras propias visitas, en todas las estaciones del año.
  • Todas estas fuentes se releyeron el 25 de agosto de 2026. Las afirmaciones que no hemos podido documentar se han retirado, y lo decimos en el artículo.

Para seguir leyendo

Escrito por

Valentin y Pablo, fundadores de LOLO Jamón

Valentin y Pablo

Fundadores de LOLO Jamón

Seleccionamos nuestras piezas en los secaderos de la dehesa salmantina y hemos grabado una montanera completa para nuestro documental Viva España.

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