Valentín y Pablo: nuestra historia con el jamón ibérico
Dos franceses, una dehesa en Salamanca y una obsesión por España

Llegamos con curiosidad y nos quedamos por pasión. Primero por España, después por el jamón. Y cuando lo entendimos, ya no hubo vuelta atrás: The Spanish art of not being serious about Spain.
Venimos para saborear y compartir el mejor bocado del mundo. Y desde que empezamos, lo hemos hecho con respeto pero a nuestra manera: lento, preciso y sin postureo. Porque lo honramos tanto como lo disfrutamos. Y por eso acompañamos cada fase, de la dehesa a la mesa, criando y alimentando en Salamanca.
Lo hemos cuidado tanto que casi nos da pena cortarlo. Casi.


Un paraíso de encinas y bellotas.
En Salamanca llevan siglos criando cerdo ibérico como toca. Su clima fresco y seco deja que los jamones se curen despacio, permitiendo que aparezcan esos aromas profundos y una textura que casi se deshace.
Allí está La Finca, donde empieza todo. Y dentro de ella, la dehesa, el edén para el cerdo ibérico. Entre encinas centenarias viven a su aire, alimentándose de las bellotas que caen durante la montanera. Un lujo nacido de la tierra. De la mejor tierra.
Nosotros simplemente acompañamos el proceso con paciencia y criterio. Porque cuando el origen es bueno y el tiempo hace su trabajo, el jamón habla solo. Y lo que dice, la verdad es que suena bastante bien.
Salazón
03. Secado natural
02. Postsalazón
02. Postsalazón
03. Secado natural
04. La bodega (maduración)
NUESTROS CERDOS

Bellota 100%
CRÍA
En libertad
RAZA
Madre y padre 100% raza ibérica
ALIMENTACIÓN
Trigo, cebada, almendras, semillas de girasol y exclusivamente bellotas y hierbas durante la Montanera (4-5 meses)
PRODUCTOS
Jamón / Paleta
FORMATOS
Entero / Loncheado

Cebo de campo 50%
CRÍA
Semilibertad
RAZA
Madre 100% raza ibérica y padre duroc
ALIMENTACIÓN
Trigo, cebada, almendras, semillas de girasol y bellotas durante la Montanera, aunque no de forma exclusiva.
PRODUCTOS
Jamón / Paleta
FORMATOS
Entero / Loncheado

¡La grasa natural, el secreto del cerdo ibérico !
Las bellotas que consumen los cerdos ibéricos durante la Montanera son ricas en ácido oleico, una grasa monoinsaturada, o el ‘buen colesterol'. Es por ello que encontramos una gran cantidad de este ácido en la carne de los cerdos alimentados exclusivamente con bellotas durante la montanera. Tras un cuidadoso proceso de curación de varios años, cada pieza revela un perfil gustativo único, fruto de un proceso natural y tradicional.
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